Qué es la COP27 y por qué debería importarnos

¿Qué es la COP27?

La COP27 es la 27ª conferencia anual de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

Líderes mundiales, responsables de empresas privadas y miembros de la sociedad civil se reúnen cada año para negociar acciones para resolver la crisis climática y sus efectos sobre la población.

¿Te suena el Acuerdo de París?

En la COP21, celebrada en París en 2015, fué aprobado este pacto entre naciones con el objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Hipocresía y polémicas

La COP27 es una cumbre de buenas intenciones donde los países “mienten, engañan y hacen un lavado verde”, según denuncia Greta Thunberg.

“Es toda una contradicción. Es esta doble moral a la que nos tienen acostumbrados muchas empresas y Gobiernos. Dicen que esta es la COP más verde de las que se han hecho, cuando todo lo que se está haciendo es contrario a lo se debería perseguir”, asegura Pedro Zorrilla Miras, experto en cambio climático y portavoz de Greenpeace.

Tanto es así, que en los últimos años no se ha conseguido ninguno de los objetivos planteados en las anteriores cumbres.

¿Qué podemos esperar de una cumbre mundial patrocinada por la multinacional más contaminante del planeta, celebrada en una ciudad balneario con piscinas y campos de golf destinada al turismo de lujo, situada en medio del desierto, en un país donde el agua es un recurso escaso y en el que el propio presidente egipcio Abdel Fattah Al-Sisi reconoció que el país entraba en una “etapa de pobreza hídrica” y en la que, además, no acuden los países con más emisiones de CO2 como son China, Rusia o la India?

Situación (de crisis) actual

Objetivos de la COP27

Se espera que las partes reconozcan los resultados del 6º Informe de Evaluación del IPCC, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de la ONU, que publicó a principios de este año.

Reducir las emisiones de CO2 para evitar una subida de la temperatura media por encima de 1,5 ºC. Para lograr esto, las emisiones globales tendrían que reducirse aproximadamente a la mitad para 2030 y ser completamente cero neto para 2050.

Implementar políticas para regular el mercado global de emisiones de carbono, grabando con impuestos a las empresas más contaminantes e invertiendo en energías renovables.

Acordar sistemas de financiación para mitigar las pérdidas y daños causados por los efectos del cambio climático, sobretodo en los países más vulnerables.

También se esperan avances en la lucha contra la deforestación tropical. Los ecosistemas terrestres resultan esenciales, al absorber el 25 % de las emisiones de gases invernadero.